¿El kéfir aumenta las bacterias en el intestino delgado y provoca SIBO?

Síntesis
Contexto: El kéfir se popularizó por sus posibles beneficios para la salud intestinal, pero en redes sociales circulan afirmaciones que lo vinculan con el SIBO.
¿El kéfir causa SIBO o debe evitarse en todos los casos? Especialistas señalan que no existe evidencia que indique que provoque SIBO ni que todas las personas con esta condición deban eliminarlo, ya que su consumo depende de la situación clínica y tolerancia de cada paciente.
El término kéfir acumula miles de búsquedas al año en todo el mundo, de acuerdo con Google Trends. El interés por esta bebida fermentada creció en internet debido a sus posibles beneficios para la salud intestinal, pero también propició la circulación de desinformación y dudas sobre su consumo.
En plataformas digitales como TikTok y Facebook circulan publicaciones que aseguran que el kéfir está completamente contraindicado para las personas con SIBO (sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado) o incluso que puede provocar esta afección médica.
Sin embargo, especialistas consultados por El Sabueso explican que, hasta ahora, no existen estudios concluyentes que demuestren que todas las personas con este padecimiento deban excluirlo de su alimentación. La conveniencia de consumir este producto fermentado depende de factores como el estado clínico del paciente, la etapa del tratamiento y su tolerancia individual.
Rosy Cruz Monterrosa, profesora-investigadora del Departamento de Ciencias de la Alimentación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Lerma, señala que algunas personas con SIBO pueden experimentar una mejoría al incorporar alimentos fermentados en pequeñas cantidades, como el kéfir de leche y de agua.
En contraste, otras personas pueden presentar un incremento de síntomas como gases, distensión abdominal (cuando el vientre se siente lleno y con presión), dolor o malestar digestivo.
“Evitemos las generalizaciones. El kéfir no está prohibido para todas las personas con SIBO, pero tampoco puede recomendarse de forma universal. La decisión debe ser individual y considerar el estado clínico, la fase del tratamiento y la respuesta de cada paciente”, reitera Cruz Monterrosa en entrevista.
¿Tomar kéfir puede provocar SIBO?
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NLM, por sus siglas en inglés) define el SIBO como un incremento del contenido bacteriano por encima de los valores estándar (100 mil células por mililitro de contenido intestinal) en el intestino delgado —que mide aproximadamente 6.1 metros —, en particular de los tipos de bacterias que no se encuentran comúnmente en esa parte del tubo digestivo. Esta afección también recibe el nombre de síndrome del asa ciega.
El SIBO suele aparecer cuando una condición, como una cirugía y determinadas enfermedades, altera el tránsito normal de los alimentos y los desechos a través del intestino delgado. Esa ralentización favorece la proliferación excesiva de bacterias en esa parte del aparato digestivo. Como consecuencia, las personas pueden presentar diarrea y, en algunos casos, pérdida de peso y desnutrición debido a la mala absorción de nutrientes.
“El SIBO es frecuente en enfermedades intestinales funcionales y orgánicas, enfermedades hepáticas, endocrinas, nerviosas y reumáticas, asma, insuficiencia cardiaca y otras patologías. En pacientes con cirrosis, hígado graso asociado a trastornos metabólicos, diabetes mellitus, pancreatitis y fibrosis quística, se ha observado una relación entre la gravedad de las enfermedades y la presencia de SIBO”, se lee en el estudio de la NLM.
Por lo anterior, la supuesta relación entre el SIBO y el kéfir surge porque al ser una bebida fermentada con una amplia diversidad microbiana (bacterias y levaduras) se cree que alimenta al sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
“Solo espero que los que están tomando kéfir como agua estén ahorrando por si les da SIBO”, afirma un contenido desinformante en TikTok que acumula más de 162 mil interacciones, 3 mil 13 comentarios, 13 mil guardados, 14 mil 300 compartidos y 7.1 millones de visualizaciones.

Pero Cruz Monterrosa aclara que el SIBO no consiste simplemente en “tener muchas bacterias”, sino en que hay demasiadas en el lugar equivocado o predominan cepas que normalmente deberían estar en el intestino grueso. Además, el intestino tiene mecanismos para controlar las bacterias. En personas sanas, consumir kéfir no suele alterar ese equilibrio. En otras palabras, ingerirlo no llevaría a desarrollar SIBO.
“Que el kéfir contenga bacterias no significa que provoque un sobrecrecimiento bacteriano. Las bacterias del kéfir son microorganismos distintos a los que caracterizan el SIBO y, en la mayoría de las personas, no permanecen de forma permanente en el intestino delgado. Hay individuos a los que, una vez el sobrecrecimiento bacteriano está controlado, se puede reintroducir el kéfir, pero en pequeñas cantidades para evaluar su tolerancia”, añade la especialista.
Las bacterias del SIBO y del kéfir
De acuerdo con el sitio NutriBiótica, entre los microorganismos que están en sobrecrecimiento cuando hay SIBO destacan proteobacterias, como Escherichia, Klebsiella y Proteus; así como, Streptococcus, Staphylococcus y Bacteroides. También pueden estar elevadas bacterias como Desulfovibrio, que producen sulfuro de hidrógeno, un gas muy irritante con olor a huevos podridos.
En contraste, como explicamos en este primer texto, se han identificado tres especies de Lactobacillus (tipo de bacteria) en la microbiota del kéfir: Lentilactobacillus kefiri, Lactobacillus kefiranofaciens y Lentilactobacillus parakefiri. En tanto, Saccharomyces cerevisiae, S. unisporus, Candida kefyr y Kluyveromyces marxianus ssp. marxianus son las especies de levadura predominantes en dicho producto.
“Las bacterias características del kéfir son, en su mayoría, bacterias ácido-lácticas, distintas de las que con mayor frecuencia predominan en el SIBO. Algunas bacterias del género Streptococcus o Enterococcus pueden aparecer tanto en el intestino de personas con SIBO como, ocasionalmente, en algunos tipos de kéfir. Sin embargo, no se trata necesariamente de las mismas especies o cepas, y su comportamiento depende del contexto. Una bacteria puede ser inocua o incluso beneficiosa en un alimento fermentado y no desempeñar el mismo papel en un sobrecrecimiento bacteriano”, añade la también doctora en Ciencias en Biotecnología por la UAM.
¿Quiénes deben tener precaución o evitar el kéfir?
Más allá del SIBO, la investigadora identifica otras poblaciones que deben ser especialmente cuidadosas:
Personas inmunosuprimidas: quienes viven con VIH, están en tratamiento contra el cáncer, pacientes postrasplante o personas que toman medicamentos inmunosupresores tienen un sistema inmune debilitado y enfrentan un riesgo potencial de infecciones asociadas al consumo de probióticos, como sepsis, endocarditis e infecciones oportunistas.
Bebés prematuros y neonatos: esta población es altamente susceptible debido a la inmadurez de su barrera intestinal y su sistema inmunológico. No se recomienda su consumo en este grupo.
Personas con enfermedades renales: la insuficiencia renal es una enfermedad en aumento en México, y el consumo de kéfir en estos pacientes debe evaluarse de manera individual. Si bien la evidencia no es concluyente, algunos estudios no lo recomiendan, principalmente por el contenido de proteína, que en personas con insuficiencia renal debe controlarse estrictamente. Según un artículo de la UNAM, la incidencia de enfermedad renal crónica (ERC) en México es de aproximadamente 12% de la población, equivalente a 13 millones de personas, aunque podría ser mayor porque no se detecta en sus fases iniciales o tempranas.
Fumadores: existe investigación en curso sobre este grupo. El tabaco altera la microbiota oral al generar un ambiente disbiótico —es decir, con un incremento de microorganismos patógenos— lo que puede debilitar la respuesta inmunológica y crear condiciones de desequilibrio microbiano que interactúan con el consumo de fermentados.
Este artículo es original de Grupo Animal, medio mexicano que forma parte de la red Latam Chequea, al igual que Mala Espina.
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