Desconfinamiento para Aysén y Los Ríos: cómo ha sido la experiencia en el resto del mundo

por | Jul 9, 2020 | coronavirus, EXPLICATIVO

Por Augusto Valenzuela

El ministro de Salud, Enrique Paris, anunció este miércoles un “desconfinamiento gradual” en las regiones de Los Ríos y Aysén. Tal acción significa levantar en ambas zonas, cinco de las 22 medidas que rigen en todo el país.

Esto, en resumen, quiere decir que los adultos mayores sobre 75 años podrán salir a caminar una vez al día; los restoranes, cafés, cines y teatros podrán operar con hasta el 25% de su capacidad; se permitirán eventos deportivos de hasta un máximo de diez personas en lugares cerrados y de hasta 50 en lugares abiertos, sin público; y se podrán reagendar cirugías electivas no críticas.

Además, la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, detalló que cada una de estas medidas tendrán “un protocolo de salud asociado”; además de establecer un cordón sanitario en cada una de las regiones.

Claudio Méndez, profesor asociado en políticas de salud en la Universidad Austral de Chile, piensa que esta medida es apresurada, por la estación del año en que se encuentra el país. “Estamos en pleno invierno. Cada región tiene un solo hospital de alta complejidad, entonces, en caso de que haya un brote importante (…) podría poner al sistema en una situación complicada”.

En otras partes del mundo también se ha implementado un desconfinamiento. ¿Cómo ha funcionado?

En Europa, el desconfinamiento para países que tenían el mayor número de contagios como Italia o España, era una medida de la que ya se hablaba a fines de abril. Más adelante, en mayo, Alemania hizo un llamado a nueve países, entre ellos Portugal y Grecia, para acordar criterios comunes y abrir las fronteras, como un modo de fomentar el turismo en la época estival europea.

En efecto, España -cuyo número de contagios supera los 240 mil afectados a la fecha- en abril pasado anunciaba su plan de desconfinamiento por fases. En total se trataba de cuatro etapas, cada una con concesiones de libertades graduales otorgadas a los ciudadanos a medida que se avanzaba de fase, con la posibilidad de regresar a una fase anterior si el número de contagios aumentaba. Sin embargo, durante todo ese proceso, la movilidad entre provincias estuvo prohibida, salvo motivos laborales o asistir a un entierro.

No obstante, hasta el día de hoy han surgido rebrotes en más de alguna región española. Desde el día 11 de mayo, para ser exactos, se han detectado 118 focos de contagio. Ante estas cifras, el gobierno ha lanzado medidas para los sectores donde se detectan nuevos brotes.

Italia, el segundo país con más fallecidos por coronavirus en Europa -acumulando más de 34 mil 800 muertes- cuenta con una historia similar. Había empezado el desconfinamiento a la par de España con la modalidad de fases, respetando la distancia social en playas y parques, junto con la obligación de llevar mascarillas.

Esta semana, se dijo que Italia abriría sus fronteras desde el 15 de julio con los países de libre circulación del Schengen europeo, territorio compuesto de 26 países donde se permite la libre circulación de personas, además de bienes y servicios.

En cuanto a los contagios registrados, en la información publicada por El País en la última semana de junio dice que, al igual que España, Italia parece haber controlado sus brotes de contagio, aunque cada día haya decenas de muertos.

En Oriente Medio, un país que ha sufrido un rebrote de contagios después de haber relajado las medidas es Israel. La primera semana de junio, el Gobierno israelí decidió frenar la reapertura gradual que había iniciado hasta entonces.

Durante aquella semana, se iba dar el vamos al levantamiento de las últimas medidas de contención. Sin embargo, durante la primera semana de junio se detectaron 800 nuevos contagios, número superior a los 300 que se habían registrados a durante la última semana de mayo.

Este martes, desde el Gobierno israelí señalaron que se habían detectado 1320 casos nuevos, una cifra récord desde inicios de la pandemia, alcanzado el número de 14 mil casos activos. Ante tales resultados el país se vio obligado a imponer severas restricciones.

En Asia, en tanto, Corea del Sur hasta la última semana de junio tenía 12 mil 400 infecciones y 280 muertos. Sin embargo, en ese periodo se detectó un aumento de casos que llevaron a las autoridades a decir que estaban viviendo una “segunda ola” de contagios.

En tanto su vecino cercano, Japón, es un caso particular en Asia, pues, en ningún momento cerraron sus fronteras durante el apogeo del brote en Wuhan; y, en abril, el gobierno había ordenado un estado de emergencia que, sin embargo, establecía el confinamiento sólo de manera voluntaria.

Con todo, a cinco meses de que se informara el primer caso de COVID-19 en ese país, los casos positivos suman menos de 20 mil y las muertes, menos de mil.

Finalmente, desde Oceanía, las autoridades de Nueva Zelanda habían afirmado la segunda semana de junio que no quedaban casos activos en el país. En ese momento, se habían levantado todas las restricciones nacionales, como la distancia social y las limitaciones en la vía pública.

No obstante, desde aquel momento, se han registrado nuevos casos de contagio, al grado de que esta semana, el gobierno limitó el número de asientos disponibles para los vuelos que llegan del extranjero.

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