Pobreza no ha aumentado en Chile: sólo cambió la metodología

La Comisión Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza propuso una nueva metodología para medir la pobreza por ingresos en Chile, cambiando la tasa de pobreza de 2022 desde el 6,5% reportado por la encuesta Casen a un 22,3%. Pese al número, el informe muestra que la pobreza habría disminuido respecto a años anteriores, como 2017 y 2020, si se aplica el mismo cálculo.
El pasado jueves 3 de julio, la Comisión Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza en Chile entregó su informe final al presidente Gabriel Boric, donde propone una nueva metodología para estimar la pobreza por ingresos en el país.
Con ello, la pobreza en 2022 alcanzaría un 22,3%, muy por sobre el 6,5% reportado por la encuesta Casen de ese año. No obstante, no se trata de un aumento en sí sino de una modificación de la medición que considera más población bajo este umbral socioeconómico.
La Comisión Asesora fue creada en 2023 a petición del Gobierno y está integrada por 15 expertos. Su objetivo es actualizar los parámetros con los que se mide la pobreza en Chile, siguiendo la recomendación hecha en 2013, cuando se implementó la metodología actual, de revisarla cada diez años.
Sylvia Eyzaguirre, investigadora senior del Centro de Estudios Públicos y actual miembro de la Comisión Asesora, explicó a Mala Espina los nuevos resultados. “La pobreza no subió en Chile, lo que cambia es la forma de medirla. Tenemos una metodología que estima la pobreza en 6,5 y tenemos otra metodología, recomendada por la comisión, que estima la pobreza de 2022 en 22,3%”, señaló.
Los cambios propuestos para la medición de pobreza en Chile
Este cambio de la cifra de pobreza se debe a tres principales modificaciones que hizo la Comisión Asesora. El primero es la actualización de la canasta básica. Hasta ahora, ésta se basa en un consumo diario mínimo de dos mil calorías pero según Eyzaguirre ese criterio no es suficiente para un país con el desarrollo de Chile.
“Hoy con muy pocos recursos lo puedes cubrir. De hecho, el país presenta un problema de sobrepeso y obesidad, más que de desnutrición”, señaló la investigadora. Por ello, la comisión propuso una canasta con la misma cantidad de calorías pero saludable.
Otro elemento clave es el uso de precios reales observados en lugar de valores imputados. Según explicó Eyzaguirre, la metodología anterior se basaba en la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) de 2011, solo consideraba el gasto total en alimentos, sin registrar las cantidades consumidas. “Con la EPF 2017 sabemos que las personas más vulnerables compran a precios promedio, no a los más bajos”, explicó la investigadora.
Por último, la Comisión eliminó el arriendo imputado como parte del ingreso del hogar, ya que este puede sobrestimar la capacidad económica de quienes viven en viviendas propias o prestadas. En su lugar, se sugirió crear dos líneas de pobreza distintas: una para quienes pagan arriendo y otra para quienes no.
En países como Estados Unidos y recientemente en Uruguay se utilizan metodologías similares para la medición de la pobreza. “Estados Unidos utiliza tres líneas de pobreza: los que pagan dividendo, para los que pagan arriendo y para los que no pagan nada. Uruguay también acaba de introducir esta nueva modificación a eliminar el alquiler imputado y ocupar dos líneas de pobreza“, concluyó Sylvia Eyzaguirre.