Qué es una recesión técnica y cómo podría afectar a Chile tras cinco meses de caídas del Imacec

Síntesis
¿Qué pasó? El Imacec cayó 0,9% en mayo y acumuló cinco retrocesos consecutivos.
¿Qué significa? Chile aún no está en recesión técnica: falta conocer el PIB del segundo trimestre.
¿Cómo podría afectar? Riesgos para empleo, inversión, consumo y cuentas fiscales.
La economía chilena volvió a mostrar señales de debilidad en mayo. El Banco Central informó que el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) disminuyó 0,9% en comparación con igual mes del año anterior, con lo que acumuló cinco resultados negativos consecutivos durante 2026.
El retroceso estuvo explicado principalmente por la menor producción minera. En particular, la minería cayó 11,6% anual, mientras que la producción de bienes retrocedió 4,7%. En contraste, el comercio creció 0,8% y los servicios aumentaron 1,0%.
El resultado reactivó las advertencias sobre una posible recesión técnica. Sin embargo, pese a la seguidilla de cifras negativas, los datos disponibles todavía no permiten afirmar que Chile ya entró en ese escenario.
¿Qué es una recesión técnica?
Una recesión técnica ocurre cuando el Producto Interno Bruto (PIB) desestacionalizado registra dos caídas consecutivas, comparadas trimestre contra trimestre.
Así lo explica Hermann González, coordinador macroeconómico de CLAPES UC y consejero del Consejo Fiscal Autónomo (CFA): “Deben darse dos trimestres consecutivos, de un trimestre respecto del trimestre anterior, de caída del PIB desestacionalizado”.
La precisión es relevante porque las bajas recientes del Imacec se han informado principalmente en comparación con el mismo mes del año anterior. Esa medición permite observar si la actividad es menor o mayor que doce meses antes, pero no basta por sí sola para confirmar una recesión técnica.
Para Alejandro Urzúa, analista económico de la FEN Unab y OpenBBK, una recesión técnica es una señal de que la economía está perdiendo fuerza de manera sostenida. “No significa necesariamente una crisis como las que hemos visto en otros períodos, pero sí refleja que la actividad se está contrayendo”, explicó.
En la práctica, añadió, esto suele traducirse en menos inversión, menor generación de empleo y un ambiente de mayor incertidumbre para las familias y las empresas.
El PIB del primer trimestre de 2026 ya registró una caída de 0,3% respecto del trimestre anterior. Por eso, si el PIB del segundo trimestre vuelve a disminuir frente al primero, se configuraría técnicamente una recesión.
El Imacec de junio se publicará el 3 de agosto y las Cuentas Nacionales del segundo trimestre se conocerán el 18 de agosto, cifras que permitirán despejar si se concreta ese escenario.
¿La caída se explica solo por la minería?
La menor producción minera fue el principal factor detrás de la contracción de mayo. Sin embargo, los expertos advierten que sería un error atribuir toda la debilidad de la economía exclusivamente a ese sector.
González explicó que entre enero y mayo la actividad total acumuló una caída interanual de 0,7%, mientras que los sectores no mineros crecieron apenas 0,2%. “Sacando la minería no hay caída de la actividad, pero el crecimiento es muy pobre”, señaló.
En mayo, el Imacec no minero creció 0,7% anual. No obstante, en términos desestacionalizados cayó 0,3% respecto de abril, una señal de que la actividad subyacente también pierde impulso.
Para Urzúa, en tanto, la minería explica una parte importante del resultado, pero no todo el problema. “También estamos viendo una inversión que sigue débil, un consumo que no logra despegar con fuerza y un mercado laboral que todavía muestra fragilidad”, afirmó.
¿Cómo podría afectar a las personas?
Una recesión técnica no implica automáticamente una crisis como la vivida durante la pandemia o la crisis financiera de 2009. Sin embargo, sí puede reflejar una economía con menos dinamismo, mayores niveles de incertidumbre y dificultades para generar empleo.
Urzúa explica que los primeros efectos podrían sentirse en el mercado laboral. “Se crean menos empleos, aumentan las dificultades para encontrar trabajo y las familias tienden a ser más cautas con sus gastos”, sostuvo.
El economista agregó que, en un escenario de desaceleración más profunda, el acceso al crédito podría volverse más exigente y el consumo perdería fuerza, debido a la incertidumbre sobre los ingresos futuros.
Los sectores ligados al ciclo económico, como la construcción, el comercio y parte de la industria, suelen ser los más expuestos cuando la actividad pierde fuerza. También podrían enfrentar mayores dificultades las pequeñas y medianas empresas, que cuentan con menos margen para resistir períodos prolongados de menor demanda.
En el caso de los trabajadores, Urzúa señaló que quienes tienen empleos temporales, trabajan por cuenta propia o cuentan con menor estabilidad laboral suelen ser los grupos más vulnerables frente a un deterioro económico.
Riesgos para la inversión, el empleo y las cuentas fiscales
Para González, una economía estancada afecta tanto a las familias como a las finanzas públicas. “Una economía que no crece no crea empleos ni genera los recursos necesarios para financiar los gastos del Estado”, afirmó.
El riesgo, según Urzúa, es que la desaceleración deje de ser un fenómeno concentrado en algunos sectores y se extienda a otras áreas de la economía. Si las empresas postergan inversiones y contrataciones, la menor actividad puede generar un círculo que termine afectando aún más el crecimiento.
¿Qué puede hacer el Banco Central?
La actividad más débil puede abrir espacio para que el Banco Central evalúe recortes en la Tasa de Política Monetaria, siempre que la inflación continúe evolucionando de forma favorable.
González considera que la tasa actual “no es compatible con la situación cíclica de la economía” y que existirían espacios para reducirla en próximas reuniones sin comprometer la meta de inflación a dos años.
Urzúa, en tanto, plantea que el Gobierno tiene un margen más acotado debido a la situación fiscal. Por eso, sostiene que el foco debería estar en impulsar la inversión, acelerar proyectos y entregar mayor certeza a empresas y hogares.
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