La prueba del imán: cómo la desinformación viral cruzó fronteras en la región

por | Sep 3, 2021 | EXPLICATIVO, Vacunas

Muchas de las desinformaciones sobre la enfermedad COVID-19 y las vacunas cruzan fronteras y se repiten de país en país, con algunos cambios locales. Una de ellas, fue una serie de videos que mostraban personas a las que se les pegaban objetos metálicos en el cuerpo luego de que supuestamente se hubieran vacunado contra el coronavirus.

Un análisis de la base de chequeos y explicadores de la red LatamChequea Vacunas, una alianza de más de 23 organizaciones de 12 países coordinada por Chequeado, mostró que esta desinformación circuló en 8 países de América Latina, además de España y Portugal. ¿Cómo circuló esta desinformación?

 

El camino de la desinformación

Los videos comenzaron a ser noticia a principios de mayo y, en menos de un mes, recorrieron gran parte de América Latina, España y Portugal. El primero de la red de LatamChequea en verificar esto fue el medio Maldita.es en España el día 15 de mayo, seguido 3 días más tarde por Chequeado en la Argentina, Bolivia Verifica en Bolivia y Animal Político de México.

Con los videos de la prueba del imán viralizándose cada vez más, los medios de Brasil y Perú también lo verificaron el 24 de mayo. A fines de mayo, Mala Espina Check (Chile) verificó la desinformación después de que fuera tendencia en Twitter un video de un médico asegurando que las personas eran magnetizadas luego de recibir la vacuna. Lo mismo ocurrió en Colombia, donde se hizo tendencia un video de TikTok. A fines de junio, tanto Polígrafo en Portugal como Ecuador Chequea verificaron la desinformación.

Esta desinformación circuló gracias a videos que se reprodujeron en las redes sociales, en servicios de mensajería y en varios sitios webs que suelen difundir noticias falsas, como los sitios Tierra Pura y Ejército Remanente. En la Argentina, la supuesta noticia también fue cubierta por medios de comunicación masivos.

En Chile tuvo mucha difusión un video del doctor Rodolfo Neira, un médico que es conocido por aparecer en programas de televisión. En el video, Neira aseguró que las vacunas contra la COVID-19 producirían un efecto magnético mientras mostraba cómo supuestamente se le pegaba un celular a una mujer recientemente vacunada. Por su parte, en nuestro país esta desinformación fue también difundida por Chinda Brandolino y Luis Marcelo Martínez, ambos parte del grupo “Médicos por la Verdad”, cuyas afirmaciones han sido desmentidas varias veces por Chequeado.

El contenido fue muy viralizado en varios países: una publicación de Instagram que circuló por Chile tuvo más de 135 mil reproducciones. En Colombia circuló en TikTok un video con más de 68 mil, mientras que en Ecuador circuló por la misma red social un video con más de 10 mil reproducciones. El tema también fue tendencia en Twitter tanto en México como en Chile.

Una novedad de esta desinformación es que circuló en gran parte por videos de TikTok, que luego fueron también viralizados en otras redes sociales. Esta red social está muy instalada desde hace un par de años en China, Estados Unidos e India. Sin embargo, en América Latina comenzó a hacerse muy popular a partir de 2020: un estudio sobre Argentina, Brasil y México muestra que en junio de 2019 alrededor de 5 millones de usuarios habían visitado TikTok mientras que este número aumentó a 64 millones en junio de 2020.

Una de las posibles razones por las que se viralizaron tantos estos videos es que aluden a ideas preconcebidas, como las desinformaciones que circularon que aseguran que las vacunas contienen microchips que podrían manipular a la población. Estos videos parecen ser suficiente ‘evidencia empírica’ para demostrar esta hipótesis” explicó a Chequeado Luisa María Gómez, química farmacéutica que durante el último año trabajó en temas relacionados con desinformación e infodemia en el Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder de Colombia.

Y agregó: “Otra de las razones es lo absurdo de estos videos: muchas de las personas que compartieron este ‘challenge’ no piensan realmente que las vacunas pueden contener metales o ser peligrosas, pero por la moda se unen al reto, lo que puede tener un resultado peligroso ya que puede llevar a muchas personas a pensar que hay problemas de seguridad con las vacunas y opten por no vacunarse”.

No, las vacunas contra la COVID-19 no contienen metales pesados ni imanes

Cómo se explicó en esta nota, la composición de las vacunas contra el nuevo coronavirus es pública, y ninguna de ellas posee metales magnéticos ni tampoco una cantidad de material suficiente para hacer lo que se indica en los videos.

En algunos casos sí tienen componentes como el hidróxido de aluminio en forma de gel -como en el caso de AstraZeneca-, pero esta sustancia se usa desde hace décadas en las vacunas y es completamente inocua, como explicó a este medio Eloísa Arana, doctora en Bioquímica y Biología Molecular del Conicet.

Entonces, ¿cómo funciona el truco del video?

A pesar de que los videos que circulan en redes sociales parecen “creíbles”, no son una prueba científica de nada, ya que hay muchas variables que no se toman en cuenta e información que no se puede comprobar.

Por ejemplo, no se puede verificar si las personas mostradas fueron inoculadas con la vacuna o si recibieron una o 2 dosis. Además, tampoco existe una comparación con aquellas personas que no recibieron la vacuna.

Para hacer una demostración se debería probar en una población vacunada y en otra no vacunada”, aseguró la doctora Daniela Hozbor a Chequeado, y explicó: “No sabemos si hay una prótesis, no sabemos si es un imán, si es algo que pega. Para una evidencia científica deberíamos tener un grupo control y otro vacunado, y verificar la característica del imán. No es una evidencia de nada”.

Así también lo afirmó Sergio Recuenco, médico epidemiólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), al medio peruano La República: “No es creíble ni hay ningún fundamento físico, biológico o científico, el video obviamente es un fraude”.

Sin embargo, es verdad que ciertos objetos -incluso los que no están magnetizados- pueden quedarse pegados a nuestro cuerpo. Fabricio Ballarini, doctor en Ciencias Biológicas por la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires e impulsor de la iniciativa #InfoDeLaBuena, explicó en su cuenta de Instagram que esto puede darse por algo que se conoce como “tensión superficial”.

“Los objetos -no solo los objetos imantados- pueden pegarse a nosotros porque existe una propiedad que se llama ‘tensión superficial’. El agua que hay entre los objetos y nuestro dedo genera una especie de ‘pegatina’”, señaló Ballarini en un video donde, además, muestra cómo se le pegan a la mano migas de pan y una cucharita de plástico.

Por su parte, Daniel Gómez, neurocientífico, divulgador y mago, explicó al sitio español Maldita.es que durante el siglo XX se utilizaba un truco que consistía en pegar metales al cuerpo, incluso pesados, para dar la impresión de que una persona podía ser magnética.

Estos elementos se quedaban pegados al cuerpo gracias a la humedad de la piel. Según apunta Gómez, este efecto fue desmontado por el mago James Randi, quien comprobó que añadiendo talco a la piel, que es un elemento secante, el objeto dejaba de pegarse.

 

Esta nota es original de Chequeado, perteneciente a la alianza Latam Chequea, de la cual también forma parte Mala Espina.

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