Qué sabemos del ataque de Estados Unidos a Irán

La operación se realizó con el fin de impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
La noche de este sábado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció a través de Truth Social de un “exitoso” ataque contra Irán.
“Hemos completado nuestro ataque muy exitoso contra las tres instalaciones nucleares de Irán, incluidas Fordo, Natanz y Isfahán. Se lanzó una carga completa de BOMBAS sobre la instalación principal, Fordo”, informó el mandatario en la red social.
El ataque, que se conoció como la Operación Martillo de Medianoche, se dio en una escalada de acciones militares en entre Israel e Irán.
Irán, uno de los aliados más poderosos de Hamás en Medio Oriente, se sumó directa y públicamente a este conflicto el 13 de junio. Desde entonces, comenzó un cruce de lanzamientos de misiles, bombardeos y ataques con drones contra Israel y la posterior respuesta de esta nación.
Cuando estalló este conflicto, Trump afirmó que decidiría si atacar a Irán en menos de dos semanas. Después de varias ocasiones donde adelantó un eventual ataque por parte de las fuerzas norteamericanas, finalmente el sábado concretó la ofensiva.
Para el académico de la Escuela de Historia de la Universidad Diego Portales y experto en el conflicto de Medio Oriente, Pablo Álvarez, es bastante difícil descifrar exactamente por qué Trump decidió realizar el ataque a Irán este sábado.
Según menciona, “su sector político es muy cercano a Israel por cuestiones ideológicas o religiosas, y se dejó convencer que (atacar a Irán) fue la mejor opción”. Sin embargo, afirma Álvarez, también pudo influir su personalidad. “Le gusta estar encima de todo, sentir que dirige las cosas”, afirma el experto.

¿Cómo fue el ataque de Estados Unidos?
Desde Washington D.C. el presidente Trump ordenó ataques de precisión masivos contra tres instalaciones fundamentales para Irán en el desarrollo de armas nucleares: Fordo, Natanz e Isfahán.
“Nuestro objetivo era la destrucción de la capacidad de enriquecimiento de uranio de Irán y darle un freno a la amenaza nuclear planteada por el Estado patrocinador del terror número uno del mundo”, comentó Trump en un punto de prensa este domingo.
Para la operación, las fuerzas estadounidenses utilizaron 125 aeronaves, las cuales fueron lideradas por 7 bombarderos furtivos B-2.
Además, en especial para Fordo, la central donde se atacó con más potencia, se utilizó el misil penetrador GBU-57A/B. La profunda ubicación subterránea de la instalación requirió que se usara esta bomba anti búnkeres, la cual puede atravesar capas de hormigón y tierra antes de explotar.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, informó que, según su evaluación inicial, los ataques terminaron con “daños y destrucción extremadamente graves” en los centros.
La reacción de Irán
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, advirtió inicialmente que Teherán se reserva “todas las opciones” como respuesta al ataque estadounidense.
Por su parte, el comandante en jefe de Irán, Amir Hatami, señaló en una reunión con jefes militares que Estados Unidos recibirá una “respuesta decisiva” como en otras ofensivas del pasado.
Asimismo, el vocero de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ebrahim Zolfaghari, afirmó que Estados Unidos enfrentará “graves, lamentables e impredecibles consecuencias” por medio de “operaciones poderosas y selectivas” de parte de Irán.
Por el momento, el líder supremo del país islámico, el ayatola Alí Jamenei, aún no entrega declaraciones oficiales sobre el rumbo que tomará Irán tras el ataque estadounidense.

¿Qué significa la intervención de Estados Unidos en la Guerra?
Respecto a las consecuencias del ataque, Álvarez asegura que las repercusiones aún pueden ser limitadas si no hay una escalada en el conflicto.
No obstante, el experto menciona que “en el fondo, obviamente la inestabilidad va a seguir cundiendo (…) (Benjamín) Netanyahu va a querer seguir atacando para sacar provecho político”.
Por otra parte, el académico apunta que si la situación sigue escalando “las consecuencias pueden ser múltiples y muy negativas, desde un ascenso en el precio de los hidrocarburos, hasta mayor inestabilidad que alcancen a otros países de la región”.
“Toda la región es muy inestable, lo único que hace es debilitar más los ya débiles estados de toda la zona, y eso significa que pueden llegar a haber olas de refugiados, y más conflictos en los países, aunque todo depende de cómo siga esto. Aún así, Israel va a procurar seguir con la guerra, que es el objetivo de Netanyahu”, concluye el experto.