Quién es Rafael Grossi, el argentino que quiere ser el próximo secretario general de la ONU

El actual director general de la OIEA es el primer candidato oficial al cargo de secretario general de la ONU, con una extensa trayectoria en materias de no proliferación y desarme nuclear.
Desde la sede de la Cancillería argentina en Buenos Aires, el diplomático Rafael Grossi oficializó este lunes su candidatura al cargo de secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el periodo 2027-2031, una postulación que será impulsada por el departamento de relaciones exteriores trasandino.
Durante el acto realizado en la capital transandina, el actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) afirmó que la ONU requiere de un secretario general que “se ponga las botas” y se involucre de forma activa en los problemas, al igual que enfatizó la necesidad de una organización más cercana a la ciudadanía.
“Necesitamos unas Naciones Unidas que estén conectadas con los problemas de la gente y no con la aprobación de espesos documentos, y lo digo como diplomático que ha dedicado toda su vida a esos consensos de documentos que después nadie lee”, indicó el diplomático.
Con esto, Rafael Grossi se convirtió en el primer candidato oficial a la secretaría general de la ONU, mientras se espera la definición de otras candidaturas como la de la expresidenta Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan o Mia Mottley.
Quién es Rafael Grossi, el candidato de Argentina para la secretaría general de la ONU
Nacido en Buenos Aires el 21 de enero de 1961, Rafael Mariano Grossi es un diplomático licenciado en ciencia política en la Universidad Católica Argentina (UCA), con un doctorado en Historia y Política Internacional, y un master en Relaciones Internacionales, ambos obtenidos en el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales de la Universidad de Ginebra.
Tras graduarse de la UCA en el año 1983, Grossi ingresó al Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), donde se convirtió en diplomático del país trasandino en el año 1985. Durante este periodo, también realizó una capacitación relacionada al ámbito nuclear en INVAP, una empresa de alta tecnología nuclear en Argentina.
Durante sus 40 años de carrera, el diplomático ha representado a Argentina en foros referidos a temas como energía, seguridad, no proliferación y el desarme nuclear. Además, su perfil en el sitio web de la OIEA lo reconoce como Paladín Internacional de la Igualdad de Género, al ser un promotor del equilibrio de género en la esfera nuclear.
Trayectoria en cargos públicos
En el año 1985, Grossi ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina, donde se desempeñó como Jefe de Cancillería en la Embajada ante Bélgica y Luxemburgo entre 1998 y 2002, y como representante del país trasandino ante la OTAN entre 1998 y 2001.
Sumado a lo anterior, entre los años 1997 y 2000, el diplomático también fue presidente del Grupo de Expertos Gubernamentales de las Naciones Unidas sobre el Registro Internacional de Armas, y asesor del Subsecretario General de dicho organismo en materias relacionadas al desarme nuclear.
También, entre los años 2002 y 2007, se desempeñó como jefe de gabinete de la OIEA y de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas. Posteriormente, fue director general de Coordinación Política de la Cancillería Argentina desde 2007 hasta 2010.
En el año 2010, fue nombrado director adjunto de la OIEA, cargo en el que se mantuvo hasta 2013, año en el que fue designado por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como embajador en Austria, y de los organismos internacionales con sede en Viena, puesto en el que se mantuvo hasta el año 2019.
Trabajo en la esfera nuclear y como director de la OIEA
Durante su periodo como embajador, Grossi fue el presidente del Grupo de Suministradores Nucleares (GSN) entre los años 2014 y 2016, siendo la primera persona en ocupar dicho cargo en dos periodos consecutivos.
Fue durante este periodo en el cual presidió la Conferencia Diplomática de la Convención sobre Seguridad Nuclear, donde se aprobó la Declaración de Viena sobre la Seguridad Nuclear, el cual reafirmaba el compromiso global con un alto nivel de seguridad nuclear para centrales terrestres.
En septiembre de 2015, el gobierno argentino postuló a Grossi al cargo de director general de la OIEA, sin embargo, dicha candidatura fue retirada en el año 2016 por la administración de Mauricio Macri, quien decidió promover la postulación de Susana Malcorra a la Secretaría General de la ONU.
Tres años después, el gobierno de Macri anunció la segunda candidatura del diplomático a director general de la OIEA. En octubre de ese año, fue elegido con 24 votos, superando los 23 requeridos, convirtiéndose en el primer latinoamericano en ocupar dicho cargo.
Durante su gestión, Grossi realizó diversas gestiones para la supervisión internacional de la central nuclear de Zaporiyia, esto en el marco del conflicto entre Rusia y Ucrania, habiendo logrado contactos directos con Vladimir Putin y Vladímir Zelenski.
Además, en el marco del conflicto entre Irán e Israel en el año 2025, el diplomático recibió amenazas públicas por parte de Alí Lariyaní, principal asesor del líder supremo persa Ali Khamenei, quien indicó por medio de su cuenta en la red social X que “una vez que termine la guerra, nos ocuparemos de Grossi”.