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País

21 de julio de 2023

Los detalles y cronología en el robo del Ministerio de Desarrollo Social

Robo Ministerio de Desarrollo Social

Dos guardias, una personal del aseo, y un conductor de Uber son los principales testigos del delito en la cartera.

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Siguen apareciendo nuevas informaciones sobre el robo en el Ministerio de Desarrollo Social. La noche de este miércoles tres sujetos lograron sustraer 23 computadores y una caja fuerte con boletas de garantías y contratos de la cartera.

Este robo tuvo la particularidad de que uno de los sujetos se hizo pasar por el propio ministro Giorgio Jackson. Además, tres de los delincuentes ingresaron de forma impune al edificio, sin dejar registros.

Hasta el momento, se detuvo a 2 personas: Elena Cecilia Rojas Crespo, quien recibió los computadores, y su nieto Miguel Ángel Apablaza Suárez, quien se hizo pasar por Jackson.

Aún quedan tres involucrados que están libres.

Qué se sabe de los detenidos por el robo del Ministerio de Desarrollo Social

Cómo fue el robo al Ministerio de Desarrollo Social

Pasado las 20:20 horas del día miércoles un guardia de la empresa HM Seguridad recibe un llamado al teléfono fijo del edificio. Era, supuestamente, Giorgio Jackson, quien le habría pedido si podía comunicarse con él por medio de un teléfono particular, para hablarle por Whatsapp.

Uno de los guardias- porque habían dos en el piso- fue a buscar uno de los celulares de la empresa, y le dieron el número al contacto. En la llamada, aparecía una fotografía del ministro Jackson, suficiente para que se confiaran en la identidad de la persona.

No obstante, nunca fue el secretario en cuestión. Se trataba de Miguel Ángel Apablaza, condenado por robo con intimidación y robo en lugar habitado, que cumple tres sentencias por 9 años en la cárcel de Puente Alto.

El supuesto «ministro Jackson» indicó que había tenido un accidente de tránsito en San Bernardo, y que necesitaba que le juntaran todos los computadores del recinto (unos 50 en total), ya que «tres sobrinos» pasarían a recogerlos.

Un delito cronometrado

Mientras los guardias reunían los computadores en bolsas de basura (las que se usan en la feria) que les facilitaron en el mismo edificio, un conductor de Uber, cerca de las 21:40, también recibió una llamada del «ministro».

Pensó que era una estafa, que le iban a robar el auto, aunque fue de todas formas.

Cerca de las 22 horas llegó el conductor al establecimineto del ministerio. Esperó afuera unos minutos, hasta que llegó uno de los guardias, para consultar si era él el conductor que «mandó el ministro».

Entonces, el funcionario ingresó al edificio y salió minutos más tarde, junto con su compañero, con las dos bolsas con los computadores.

El chofer entonces se dirigió a la calle Manuel Rodríguez con el pasaje Río Cachapoal, cerca del cerro de Renca. Allí, frente a un paradero lo recibió Elena Rojas, a las 22:20 horas.

Extrañamente, cuando el conductor, al siguiente día, tras enterarse por el noticiario del robo, hizo la denuncia, y acompañó a Carabineros a la dirección registrada, Rojas se encontraba en el mismo lugar, con todos los computadores sustraídos, que fueron recuperados.

La caja fuerte

El delito, sin embargo, no terminó ahí. Un poco después de sacar los computadores del recinto, los guardias reciben una segunda llamada de Apablaza.

En esta ocasión, se les comentó que unos profesionales «fumigarían» el edificio, por lo que debían sacar una de las cajas fuertes del ministerio. Por esto, ingresaron tres personas con overoles blancos y mascarillas azules, sin dejar registro alguno de su identificación.

Los delincuentes subieron al quinto piso, con un carrito naranja. Pidieron una bolsa de basura para tapar la caja fuerte, y bajarla hasta la entrada del edificio. Los guardias los acompañaron. Salieron del edificio a las 23:30, y subieron lo sustraído a un auto blanco, que se retiró con los delincuentes.

Su botín: una caja fuerte con documentos de garantías de los convenios del ministerio, dineros que solo puede cobrar el personal autorizado en el contrato.

Durante estos momentos, la encargada de aseo comenzó a sospechar de los movimientos. Horas antes le habían pedido las bolsas para los computadores y un napoleón, y encontró raro que el guardia hablara tantas horas con un ministro. Además, tampoco vio por ningún lado el equipo de fumigación.

Entonces comenzó a llamar a algunas autoridades, que le informaron que no había una fumigación programada, y que se comunicara inmediatamente con Carabineros.

En ese momento dieron el aviso: era una estafa. En ese instante, el «ministro» se encontraba pidiendo una segunda caja fuerte, que no alcanzaron a robar. El guardia preguntó al teléfono qué pasaba, y entonces Apablaza reveló su identidad, y le dijo al funcionario: «te cagué», y colgó.

Carabineros, por otro lado, no contestó el llamado, por lo que el guardia involucrado hizo la denuncia presencialmente (en una comisaría cercana). Aunque la policia llegó rápido, porque estaban cerca, los ladrones ya habían escapado.

 

Esta nota se realizó con base en los testimonios entregados al Poder Judicial este viernes.

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