Impuesto al lujo: qué es y quiénes lo pagan

Este tributo se aplica sobre yates, helicópteros y aviones con precios sobre los $98 millones y automóviles sobre los $50 millones (al valor UTA de diciembre), que estén ubicados en territorio nacional. Asimismo, también aplica un tributo específico para las primeras exportaciones.
El Congreso, a principios de 2022- en el marco del proyecto tributario que se discutió para el financiamiento de la Pensión Garantizada Universal (PGU)- aprobó el Impuesto a Aviones, Helicópteros, Yates y Vehículos de alto valor, más conocido como “impuesto al lujo”.
La idea era contar con un impuesto a los altos patrimonios para que estos aportaran a la creación de la PGU, pero sobre bienes que no fueran móviles hacia fuera del país (como sí sucede, por ejemplo, con los fondos de inversión).
Cuando se estaba discutiendo, se proyectó que este tributo reuniría unos $118.213 millones, cerca de un 0,05% del PIB anual.
No obstante, como reveló La Tercera este lunes, la iniciativa solo logró sumar unos $32.564 millones entre enero de 2023 y octubre de 2024, menos de un tercio de lo que se contempló inicialmente.
¿Cómo funciona el impuesto al lujo?
El economista Roberto Gormaz menciona que “el impuesto al lujo va desde el 2% para artículos que superan ciertos montos”. Además, menciona que también hay un impuesto de 15% para la primera venta de importaciones.
En este sentido, la normativa que estableció el propio SII tras la creción del impuesto, determinó que se pedirá tributo para las propiedades (que estén en Chile) con las siguientes características:
- Helicópteros tripulados con peso superior a 160 kilos, con un precio corriente en plaza igual o superior a 122 unidades tributarias anuales (UTA). Cerca de $98 millones al valor de diciembre.
- Aviones tripulados con peso superior a 160 kilos con un precio corriente en plaza igual o superior a 122 UTA.
- Yates con precio corriente en plaza sea igual o superior a 122 UTA y cuyo registro corresponda a esta calificación según la normativa vigente de DIRECTEMAR.
- Automóviles, station wagons y vehículos similares con un precio corriente en plaza igual o superior a 62 UTA. Es decir, un poco más de $50 millones al valor de hoy. En este caso, se considera a las camionetas, furgones, jeeps o vehículos tipo jeeps y motorhomes como vehículos similares a los automóviles o station wagons.
A principios de este año, el SII estimó más de 10 mil bienes que entran en la categoría de “lujo”. El 90% correspondía a vehículos, un 7% a aeronaves, y un 3% a yates.
La normativa del SII además establece algunas exenciones para este impuesto, como en el caso de vehículos fiscales o municipales, yates para deportistas, entre otros.
¿Por qué se creó este tributo?
“La idea de esto es simplemente tener un impuesto que es progresivo, ya que se basa en que la gente que tiene más dinero puede comprar estos bienes y servicios, y por ende pueden pagar más“, explica Gormaz.
Una opinión bastante similar entrega Antonio Espinoza, investigador OCEC UDP, quien menciona que este impuesto “tiene fundamentos de equidad social y reducción en la diferencia de ingresos entre las personas, considerando que es un impuesto que se aplica sobre bienes no esenciales y que solo un grupo minoritario de la población puede adquirir”.