Quién es José Zara Holger, el asesino de Carlos Prats que fue liberado de Punta Peuco

El exbrigadier del Ejército y ex integrante de la DINA fue liberado anoche tras cumplir 15 años de condena por el asesinato de Carlos Prats y su esposa en 1974.
José Octavio Zara Holger, ex brigadier del Ejército de Chile y agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) durante la dictadura de Augusto Pinochet, cumplió su condena de 15 años de prisión en Punta Peuco por el el asesinato del excomandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats, y de su esposa, Sofía Cuthbert. Todo ello, ocurrido en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1974.
José Zara estuvo en prisión desde el 13 de julio de 2010. Su condena fue dictada 36 años después del asesinato, en un proceso que incluyó a los militares Pedro Espinoza, Raúl Iturriaga, Juan Morales y Mariana Callejas como otros responsables.
El asesinato del matrimonio corresponde al primer magnicidio cometido por la dictadura de Pinochet en el extranjero. Ahora, en la madrugada de este martes 26 de agosto, Zara salió en libertad.
En su salida fue recibido por familiares y amigos. Evitó hablar con la prensa y se trasladó a su domicilio en Las Condes.
Quién es José Zara: carrera militar y rol en dictadura
José Zara perteneció a la rama de Infantería del Ejército, donde se especializó como comando y paracaidista. Realizó cursos de entrenamiento en la Escuela de las Américas, donde fueron instruidos varios militares latinoamericanos que posteriormente formaron parte de dictaduras en la región.
Durante el régimen, alcanzó el grado de brigadier y pasó a integrar el Departamento Exterior de la DINA, la policía secreta de Pinochet. Todo esto bajo las órdenes del teniente coronel Arturo Ureta Sire. En ese rol, Zara fue jefe de la red de inteligencia de la DINA en Buenos Aires.
En la recta final de la dictadura, José Zara protagonizó un polémico episodio. Para 1988, a pocos días del plebiscito nacional que decidiría la continuidad de Pinochet, apareció con uniforme de campaña ofreciendo al entonces dictador “los corvos acerados” del Ejército, en un gesto simbólico interpretado como amenaza hacia los opositores al régimen.
El corvo es un cuchillo curvo tradicional usado por el Ejército chileno. Durante ese discurso Zara se pasó la mano por el cuello como gesto intimidatorio.
El asesinato de Carlos Prats en 1974
Como parte de sus funciones en la DINA, la justicia determinó que el brigadier (r) Zara integró el operativo que planificó y ejecutó el asesinato del general Carlos Prats González y de Sofía Cuthbert en Argentina
Prats, exministro del Interior y estrecho colaborador del expresidente Salvador Allende, se encontraba exiliado en Buenos Aires tras el golpe militar de 1973. La noche del 30 de septiembre de 1974, la pareja regresaba a su domicilio en el barrio de Belgrano cuando agentes de la DINA detonaron una bomba colocada en el automóvil Toyota de Prats, estacionado frente a su casa.

La explosión, activada a distancia, causó la muerte inmediata de Carlos Prats y heridas fatales a Sofía Cuthbert. El crimen se enmarcó además en la Operación Cóndor, la red de cooperación entre regímenes militares de América Latina destinada a perseguir y eliminar a líderes opositores exiliados durante las décadas de 1970 y 1980
Proceso judicial y condena de José Zara
Con el retorno de la democracia en Chile, se reabrió la investigación del caso Prats. Las indagatorias lograron identificar a los autores materiales e intelectuales del atentado, entre ellos José Zara Holger. En febrero de 2003, Zara fue procesado por este doble homicidio y estuvo un tiempo en prisión preventiva, aunque recuperó su libertad bajo fianza mientras avanzaba el proceso judicial.
Posteriormente, en 2008 se dictó sentencia de primera instancia. En junio de 2010, el ministro Alejandro Solís condenó a Zara por homicidio calificado y asociación ilícita en el caso Prats. Se le impusieron entonces dos penas de 10 años y un día de presidio por los asesinatos de Carlos Prats y su cónyuge, más 541 días de cárcel por la asociación ilícita vinculada a la DINA.
Tras las apelaciones de rigor, la Corte Suprema confirmó el fallo en julio de 2010, haciendo ajuste en las penas. La sentencia definitiva unificó el castigo en 15 años y un día de presidio efectivo por el doble homicidio calificado. Además, 100 días de reclusión por asociación ilícita.
Durante su reclusión, José Zara mantuvo públicamente su postura de inocencia alegando que su condena se basó en “presunciones” de la justicia más que en pruebas directas