OCDE: Chile es uno de los países integrantes con mayor desigualdad de oportunidades

Según el estudio, más del 35% de la desigualdad de ingresos en el país se explica por factores ajenos al esfuerzo individual, como el origen familiar o el lugar de nacimiento.
Un nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) situó a Chile entre los países integrantes con mayor desigualdad relativa de oportunidades.
Según la OCDE, en Chile más del 35% de la disparidad total de ingresos se explica por “circunstancias fuera del control de las personas”. Es decir, lugar de nacimiento, factores heredados o el nivel socioeconómico de sus padres.
“Esto sugiere que una parte significativa de la disparidad de ingresos viene determinada por factores que las personas heredan, más que por factores que reflejan sus propios esfuerzos o méritos”, señala el informe.
El estudio analizó a 29 países miembros de la OCDE y a tres naciones aspirantes a integrarse: Croacia, Rumanía y Bulgaria. El porcentaje ubicó a Chile junto a naciones como Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Polonia, Portugal, España y Estados Unidos en el grupo de países con niveles más altos de desigualdad de oportunidades.

Suiza y varios países nórdicos registran los niveles más bajos con menos del 15%. Mientras que los países del sur y el este de Europa, así como algunos países no pertenecientes a la UE, registran los más altos, superando el 35%.
Asimismo, el informe advirtió que la desigualdad de oportunidades es mayor que hace 20 años.
Chile uno de los países con mayor desigualdad de oportunidades
El documento se centra en el concepto de desigualdad de oportunidades, que es la parte de la desigualdad económica total atribuible a circunstancias heredadas e incontrolables, como el origen de los padres y el lugar de nacimiento.
Sobre el caso chileno, Antonio Espinoza, economista del Observatorio del Contexto Económico UDP (OCEC UDP), explicó a Mala Espina que esta situación representa “una barrera para la movilidad social”, pues al intentar mejorar sus ingresos y calidad de vida, las personas se enfrentan a factores externos que limitan sus posibilidades de progreso.
Espinoza añadió que estas desigualdades generan obstáculos en educación y empleo, lo que deriva en pérdidas de talento y recursos. “No solo significan un costo para las personas, sino también para la sociedad en su conjunto”, sostuvo.
El informe también apunta a brechas locales. Las zonas metropolitanas ofrecen mejores oportunidades económicas, en tanto las personas en regiones pobres o remotas enfrentan obstáculos persistentes en educación, empleo e infraestructura
La OCDE desarrolló una medida comparable para cuantificar esta desigualdad entre los países miembros. Así, se encontró que en promedio más del 25% de la desigualdad de ingresos del mercado se debe a factores incontrolables.
¿Qué se puede hacer?
El informe señala que las diferencias en los marcos políticos pueden ayudar a explicar algunas de las variaciones en la desigualdad de oportunidades entre los países de la OCDE.
En esa línea, se indica que investigaciones anteriores han demostrado que la inversión en la educación infantil no solo tiene beneficios a largo plazo, sino que también ayuda a reducir el impacto del entorno familiar en el rendimiento académico.
Sobre la situación de Chile, Antonio Espinoza señaló que lo fundamental es “fortalecer la capacidad de las personas para realizar sus oportunidades y mejorar el dinamismo de la economía”. Indicó que un mercado laboral con más empleo formal y estable puede abrir espacios para que la población acceda a beneficios sociales y laborales.
Espinoza también destacó que es clave “expandir la infraestructura social por medio de programas de acceso a viviendas, mejoras en servicios, conectividad digital y políticas de desarrollo comunal”.
“En definitiva, el rol del Estado, además de facilitar un mayor dinamismo económico, se debe focalizar en diseñar políticas que apoyen en la capacidad de las personas de conseguir las oportunidades disponibles”, concluyó Espinoza.