Ley Jacinta: qué cambia en las licencias de conducir, el SOAP y el fuero laboral

La iniciativa lleva el nombre de Jacinta González Schnitzer, una menor de cinco meses que murió en 2022 tras ser atropellada por un conductor de 80 años que perdió el control del vehículo mientras la menor paseaba con sus padres.
Por unanimidad se aprobó este martes la Ley Jacinta en la Cámara de Diputados. El proyecto obtuvo 137 a favor y ninguno en contra, quedando lista para su promulgación.
La norma introduce modificaciones a la Ley de Tránsito y a otros cuerpos legales. El objetivo es reforzar la seguridad vial, elevar los estándares para la obtención y renovación de licencias de conducir y mejorar la protección de las víctimas de accidentes de tránsito.
El proyecto fue impulsado por la diputada Erika Olivera y pone el foco en la prevención y la responsabilidad de quienes conducen vehículos motorizados en el país.
La iniciativa lleva el nombre de Jacinta González Schnitzer, una menor de cinco meses que falleció en 2022 tras ser atropellada mientras era paseada en su coche por sus padres. El conductor responsable, de 80 años, padecía cáncer en etapa IV y perdió el control del vehículo.
Ahora el proyecto debe ser promulgado por el Presidente de la República y posteriormente publicado en el Diario Oficial. Las modificaciones a la Ley de Tránsito comenzarán a regir 90 días después de la publicación del reglamento correspondiente.
Los cambios que introduce la Ley Jacinta
En primer lugar, la iniciativa propone mayores exigencias para la obtención y renovación de licencias de conducir. Ahora, las personas deberán presentar una declaración jurada en la que acrediten no padecer enfermedades inhabilitantes o restrictivas para la conducción.
Estas serán definidas en un reglamento que dictará el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, con la suscripción del Ministerio de Salud. El documento deberá publicarse en un plazo máximo de 12 meses desde la entrada en vigencia de la ley.
En caso de entregar información falsa, la normativa contempla la cancelación inmediata de la licencia. Además, las municipalidades deberán aplicar procedimientos reglamentados para verificar estas condiciones en los procesos de otorgamiento y control de licencias.
En suma, la Ley Jacinta propone nuevas normas para la prevención de accidentes en el traslado de menores en motocicletas. Así, se fija en 12 años la edad mínima para que niños sean acompañantes en este tipo de vehículos motorizados.
Además, se exige que vayan con los pies apoyados en los estribos como posición segura, prohibiendo llevarlos entre el conductor y el manubrio, práctica considerada altamente peligrosa. También, los menores que sean trasladados sobre motocicletas deberán usar casco certificado. Todo esto busca homologar la regulación chilena a estándares europeos de seguridad vial.
Por otro lado, la normativa también reconoce avances tecnológicos en materia de seguridad vehicular. En determinados casos, permitirá que vehículos con visibilidad lateral limitada reemplacen los espejos retrovisores tradicionales por cámaras o monitores, siempre que cumplan con los estándares técnicos establecidos.
Duplicación de cobertura SOAP y fuero laboral por pérdida de hijos
La ley también fortalece el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), duplicando sus coberturas. En caso de fallecimiento, el monto aumenta de 300 a 600 UF, mientras que la cobertura por lesiones sube de 200 a 400 UF.
Además, se reducen los plazos de pago en caso de fallecimiento, pasando a un máximo de siete días. Esto con el objetivo de entregar apoyo oportuno y mayor dignidad a las familias afectadas por accidentes de tránsito.
Por otro lado, la Ley Jacinta introduce una modificación al Código del Trabajo que establece un fuero laboral de un mes para madres y padres trabajadores que enfrenten el fallecimiento de un hijo o hija.
En el caso de contratos a plazo fijo o por obra o servicio, la protección se extenderá por ese mes o hasta el término del vínculo laboral.