Por Laura Soto

El rey emérito Juan Carlos I de España nuevamente está en el ojo público tras darse a conocer este lunes una carta en la que le comunicaba a su hijo, el rey Felipe VI, su “meditada decisión” de dejar el país. Esto, “ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada”. Según se sabe hasta el momento, la reina Sofía, su esposa, no lo acompañará.

El diario español El País informó que este comunicado se hizo público horas después de que el rey emérito abandonara el palacio de La Zarzuela (y muy probablemente España), donde vivió los últimos 58 años. Una decisión que se muestra consensuada con su hijo y en la que no se informa oficialmente en qué país vivirá desde ahora.

No obstante, este martes, desde el medio español ABC informaron que el rey estaría en República Domincana con su amigo, el acaudalado empresario de la industria azucarera, José “Pepe” Fanjul.

Si bien Juan Carlos I, de 82 años, no se refiere directamente a dichos “acontecimientos” que lo hicieron tomar esta resolución, probablemente hace alusión al escándalo en el que se ha visto envuelto desde que se dio a conocer una investigación de las fiscalías de Suiza y España, por sospechas de blanqueo de dinero y delito fiscal.

¿De qué se tratan las acusaciones que recaen en quien fue rey de España por casi 40 años?

LAS SUPUESTAS COMISIONES RECIBIDAS POR LA CONSTRUCCIÓN DEL AVE A LA MECA

Fue en 2018 cuando se dio a conocer el caso, luego de que saliera a la luz una grabación de hace tres años atrás en la que la ex amante de Juan Carlos I, la empresaria Corinna Larsen, lo acusa de tener cuentas en Suiza y de haber recibido comisiones por la construcción del AVE a La Meca. Se trata de una línea de tren millonaria de alta velocidad inaugurada en octubre de 2018, que une las ciudades de Medina y La Meca, en Arabia Saudita.

Corinna

Corinna Larsen (2015)

Ese año, la investigación contra el rey emérito fue desestimada, debido a la falta de pruebas suficientes en dicha grabación. Por otra parte, se alegó que Juan Carlos I, quien fue rey de España entre 1975 y 2014, era inviolable cuando ocurrieron los hechos (esto, por la inviolabilidad que protege a los jefes de Estado españoles, reconocida en su Constitución).

Sin embargo, fue el 4 de marzo de este año cuando Juan Carlos I fue portada en el diario suizo Tribune de Genève con el titular «Juan Carlos I escondía 100 millones en Ginebra». El periódico afirmaba que la justicia de Ginebra había abierto una investigación en su contra por blanqueo de dinero y señalaba que «entre 2008 y 2012, al amparo de una sociedad panameña y con él como único beneficiario, el rey emérito había confiado en total discreción 100 millones de dólares al Banco Mirabaud”.

Lo que se sospechaba era que esa suma de dinero había sido transferida a Juan Carlos I por parte del fallecido rey saudí, Abdullah bin Adbulaziz Al Saud, como una compensación por el papel que jugó en las adjudicaciones del consorcio de empresas, en su mayoría españolas, que construyeron el tren a partir de 2012.

El rey emérito fue un directo intermediario en dichas negociaciones, y supuestamente habría recibido dicha comisión por haber conseguido una oferta de menor costo por parte del consorcio. 

El medio de Ginebra también señaló que «en 2012, Juan Carlos transfirió lo que quedaba de dinero, unos 65 millones de euros» a Corinna Larsen. Es así como Suiza y España comienzan a investigar sus cuentas, por presunto blanqueo de dinero y delito fiscal.

Desde entonces, Corinna Larsen atribuyó como un regalo “no solicitado” los millones recibidos y su abogado asegura que este fue declarado como una donación.

Por otra parte, el medio británico The Telegraph señaló que el segundo beneficiario de la Fundación Lucum, sociedad a la cual se realizó la transferencia de los US$100 millones, era el rey Felipe VI, siendo su padre el beneficiario principal. Tras los escándalos, el actual rey español, además de renunciar a la fundación offshore, decidió retirar la asignación de unos US$235.000 anuales, que recibía Juan Carlos por parte del Estado español. A su vez, anunció que renunciará a la herencia de su padre, cuando sea el momento.

Juan Carlos I junto a su hijo, el rey Felipe VI (2015)


OTROS ESCÁNDALOS QUE HAN SALPICADO AL REY EMÉRITO Y A LA FAMILIA REAL

Fue en 2012 cuando comenzaron la seguidilla de escándalos que desacreditaron a Juan Carlos I. En abril de ese año, se dio a conocer que el rey – en ese entonces – se rompió la cadera en un viaje de caza de elefantes en Botsuana, por lo cual tuvo que ser operado.

Según señaló el diario El País en su momento, como la Casa de Su Majestad el Rey no informa de las actividades privadas que realiza la familia real, no se supo hasta ese entonces que Juan Carlos I se encontraba en el país africano. En esa época, España estaba siendo azotado por una grave crisis económica, razón por la cual fue criticado.

Pero no fue sólo eso. Por ese viaje también se supo de la existencia de su amante en ese entonces, Corinna zu Sayn-Wittgenstein (más conocida como Corinna Larsen), la empresaria alemana de origen danés, a quien conoció en 2004.

Otro escándalo que salpicó a la familia real fue en 2015, cuando el rey Felipe VI le revocó el título de duquesa de Palma a su hermana, la infanta Cristina. Esto, tras un caso de corrupción en el que estuvo imputada ella y su esposo, Iñaki Urdangarin.

Finalmente, en 2017 la infanta fue absuelta del denominado Caso Nóos, pero Urdangarin fue condenado a seis años y tres meses de cárcel.

Síguenos en redes sociales como @malaespinacheck en Twitter, Instagram y Facebook.